Sobre las turbias aguas montañosas,
aparece un monstruo,
para algunos enorme e intimidante,
para otros sólo una mancha en la tierra que pisan: insignificante.
Escondido tras un muro inexistente,
hay algo, un supuesto:
el "progreso".
Mira como se hunde aquella barca
sobre las suaves aguas musgosas.
Siente el pavor de estar en ella,
y lo insignificante que es verla desde fuera.
Bajo un acuoso bosque,
la sangrante cabeza de la vida
se halla enterrada.
Mira. Aquella barca ya no está,
se sumió en avaricia
y se perdió.
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